Crónica
Con
empanadas y vino, pero, sobre todo, con una convocatoria refrendada por más
de 300 escritoras y escritores del país, la SEA lanzó el pasado
miércoles 13 de junio, Día del Escritor, su campaña para
lograr que esos silenciosos obreros de la literatura nuestros compañeros-
que han contribuido con sus cuentos y poemas, sus novelas, sus ensayos y sus obras
de teatro y guiones de cine a la riqueza y vitalidad del acervo cultural del país,
reciban en el tramo final de sus carreras una Pensión vitalicia, que cubra
el déficit de atención y contención que muchas veces padecen.
"Con
los escritores vivos -dijo Graciela Aráoz, nuestra Presidenta- teníamos
la deuda de una Pensión, para ellos y para nosotros. Un reclamo justo y
necesario. Con ese fin presentamos un anteproyecto al Diputado por la Ciudad de
Buenos Aires Elvio Vitali, quien lo recibió, nos asesoró, lo ajustó
y lo presentó como proyecto de ley en la Legislatura".
Inicialmente,
el proyecto del diputado Vitali propone un beneficio para los escritores residentes,
con más de 15 años de antiguedad, en la Capital Federal. Pero la
aspiración de la SEA es convertirlo en ley nacional y extender el beneficio
a todas las escritoras y escritores del país.
El proyecto de ley,
informó la compañera Aráoz, ya tiene el visto bueno de la
Comisión de Cultura de la Legislatura y ha pasado a estudio de la Comisión
de Presupuesto y Hacienda. Es el propósito de la SEA obtener su aprobación
antes del fin del corriente año.