El Quetzal

La conquista exigió entre muchas cosas un sistema monetario para no regresar al trueque, adoptándose para ello una estructura tomando como base la moneda española, pero la insuficiencia en la disponibilidad conllevo a la necesidad de fabricarse piezas en distintos países americanos. En Guatemala, las monedas españolas siguieron circulando hasta las primeras tres décadas del siglo XIX. Para luego tener que acuñarse monedas de la República del Centro de América o Federación de Estados Centroamericanos.

Con el surgimiento del Estado Nacional y la fundación de la República de Guatemala, se crea el “peso” como moneda, sistema que incluyó piezas de oro y plata. Para los últimos 30 años del siglo XIX, se introduce el sistema decimal junto con el empleo de la estructura monetaria fundamentada en el sistema binario. Durante ese periodo se emitió el “papel moneda” y hacia el final del siglo ya no se acuñaba la moneda de un peso, manteniéndose únicamente las de menor denominación.

Para finales de ese mismo siglo aparece un peculiar tipo de moneda, denominado “cédulas”, consistían en diminutos billetes emitidos para el pago de sus obligaciones por las municipalidades y establecimientos comerciales. De igual manera se reglamentó la emisión de monedas privadas, llamadas “fichas”, anteriormente acuñadas para utilizarse en fincas, empresas comerciales, hoteles, entre otros.

Es en el Gobierno de Manuel Estrada Cabrera cuando se crea el Comité Bancario, con facultad de emitir papel moneda con garantía de los valores de los bancos, de las rentas del tabaco, chicha y aguardiente, así como también de los bienes raíces del Estado. Entre noviembre de 1924 y febrero de 1925 se emiten la “Ley Monetaria y de Conversión” y la “Ley de Instituciones de Crédito”, como 2 opciones para cuyo objetivo era lograr que la moneda fuera de oro o pudiera cambiarse por oro.

La Ley Monetaria adoptó el patrón oro creando una nueva unidad monetaria, el Quetzal, igual a un dólar de los Estados Unidos. Esto dio paso a la fundación del Banco Central de Guatemala, cuya potestad era de ser el único emisor de moneda. La importancia de esta reforma se evidencia en el hecho de haber transformado un sistema de papel moneda prácticamente inconvertible en uno de gran estabilidad cambiaria.

La Segunda Reforma del sistema monetario fue resultado de la Revolución de Octubre de 1944, que partía del concepto de que la teoría del patrón oro clásico, no podrían tener correcta aplicabilidad en la nación. Su propósito consistía en dotar al país de los órganos capaces de procurar el mantenimiento de la estabilidad económica interna, adicional a facilitar el desarrollo progresivo y ordenado de la producción. Con esto se optuvo el sustento legal para el surgimiento de un sistema moderno de Banca Central, que para septiembre de 1948, emitiría sus primeros billetes propios con nuevas características y diseños en denominaciones de 50 centavos de Quetzal, 1, 5, 10, 20; así como por primera vez 100 Quetzales.

Desde ese entonces han surgido cantidad de modificaciones, siendo la última en las características de las especies monetarias, la correspondiente a la establecida por Congreso de la República de Guatemala, el 26 de noviembre de 1998 donde se reformó el diseño del reverso de la moneda de un Quetzal. En la actualidad el cambio de quetzal a dólar estadounidense es de 0,14 quetzales por cada dólar.